«

»

Imprimir esta Entrada

Reflexiones tras el pregón

Jerónimo Calero, pregonero de las Fiestas de Jesús del Perdón.

Jerónimo Calero, pregonero de las Fiestas de Jesús del Perdón.

Por Jerónimo Calero Calero,
pregonero de las Fiestas de Jesús del Perdón 2015.-
No sé. Realmente, es difícil valorar la impresión que mi pregón pudo tener sobre los oyentes. Particularmente sobre los que tienen una fe apolillada e inamovible, suponiendo, que es mucho suponer, que de esos hubiera alguno. Entiendo que dejar entrever dudas sobre la naturaleza de alguien que dejó de ser humano para convertirse en Dios, es más labor de teólogos que de poetas; sobre todo, si el poeta es humilde y provinciano y tiene limitaciones de fe.
Mi interés aquí y ahora, no es explicar lo que dije, pues me parece que por encima de todo, lo que dije tenía suficiente claridad. Y me hago eco de otra de esas citas célebres aplicadas a Cristo: el que tenga oídos para oír que oiga.
Alguien, que no tuvo la delicadeza de emitir ni un leve aplauso –señal inequívoca de malestar, aunque luego fuera a darme una enhorabuena precipitada-, me dijo: NO comparto. Mi pregunta, después de admitir que está en su derecho en no compartir la opinión de una de las ovejas escapadas del redil sería: ¿qué no comparte, la sinceridad, la poesía que infundí a mi pregón, las dudas que, como hombre, puedo imaginar que pudo tener Jesús, la visión de un ser humano investido de unas cualidades que no serían ajenas a muchos otros hombres que nunca serán deificados a pesar de su absoluta entrega y de que, como todos, son considerados por la Iglesia como hijos de Dios y herederos de su gloria? ¿O es la velada sugerencia de que algunos devotos de Nuestro Patrón basan su fe en una imagen que por hermosa y conseguida que el imaginero la haya sacado de su taller, y de los muchos milagros que a esa imagen se le puedan atribuir, sólo es madera?
Entiendo que a mi pregón pudo faltarle eso que podría llamar localismo, es decir, acercarme a costumbres, tradiciones, hacer referencias sobre hechos acontecidos con la intercesión de Nuestro Patrón, o terminar diciendo: Viva Nuestro Padre Jesús del Perdón, cosas, por otra parte, puestas ya de manifiesto en otros pregones. Preferí basarme en sensaciones, sentimientos, dudas y esperanzas de alguien, que a pesar de su escasa fe o religiosidad, sigue esperando esa claridad que solicito en uno de los poemas que dan forma al pregón titulado: Un milagro. Y traté de ser consecuente con lo que pudo ser la faceta humana de un hombre, sin duda alguna, especial, pero hombre. Ya que me considero incapaz de intentar explicar la condición divina con la que Cristo ha sido investido a través de los tiempos.
Pregón de las Fiestas de Jesús del Perdón 2015.

Pregón de las Fiestas de Jesús del Perdón 2015.

Sólo me queda agradecer a todos los asistentes al acto su respetuoso silencio mientras duró la exposición de mi pregón; al Hermano Mayor de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Don Rafael Huéscar y a todos los que trabajaron en la intendencia sobre el acto; por supuesto a mi amigo Manuel Díaz-Pinés, que no previó que con sus hermosas palabras me podía emocionar, o si lo previó, actuó con premeditación; a mi buen y joven amigo Mariano Chaparro que bordó una actuación impecable con su guitarra; a las autoridades civiles y eclesiásticas que me honraron con su presencia y a los representantes de los medios digitales con los que contamos en nuestro pueblo, como son: Manzanares al día, Manzanares en Imágenes y Siembra.
Dejo por último mi especial agradecimiento a quien ha puesto en mi boca las palabras y los pensamientos que traté de desarrollar con la consideración y respeto debidos a su persona: Nuestro Padre Jesús del Perdón.

Sobre el Autor

Redacción - Manzanares al día

Enlace permanente a este artículo: http://manzanaresaldia.es/reflexiones-tras-el-pregon/